Día de la no violencia contra las mujeres


Desde 1981 el Primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y del Caribe, decidió conmemorar cada 25 de noviembre como el día internacional contra la violencia hacia la mujer, para reflejar y hacer cada vez más visible la violencia hacia las mujeres en las relaciones familiares y sociales, la violación y el acoso sexual en los ámbitos tanto familiares como laborales y sociales, hasta la tortura y los abusos de las prisioneras políticas.

Se tomó como referencia en esta recordación el asesinatode las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, luchadoras políticas asesinadas por la policía secreta de la dictadura de Trujillo en República Dominicana.

El Congreso de la UnTER, reunido en Cipolletti, expresa la convicción de la docencia rionegrina para reafirmar en este día, que se hagan realmente efectivas todas las normativas que pretenden amparar la igualdad de género, en todos los órdenes y ámbitos, así como promover el sentido igualitario en la conciencia colectiva que permita realizar los cambios culturales, sociales y políticos necesarios para que las mujeres no sigan siendo esclavizadas en el hogar, discriminadas o maltratadas en el trabajo, que no sean víctimas principales de las redes de trata y del femicidio, que no estén condenadas a la muerte por el aborto clandestino o sean principales víctimas de la represión y la violencia institucional, ya sea como víctimas directas o como madres.

Cipolletti, 25 de noviembre de 2010

Comisión de prensa del Congreso: María Inés Hernández; (Roca) Judith Sciutto (Sierra Grande); Ana María Stoessel (Regina); Sandra Heredia (Cipolleetti); Luis Giannini, Secretario de Prensa, (CDC)

Artículos relacionados: 

Denunciar el avance de la sojización

El CCLXXVIII Congreso de la Unter, se suma al rechazo que diferentes sectores de la sociedad rionegrina ya han expresado con relación al megaproyecto de agricultura industrial, a través de un convenio con la provincia china de Heilongjiang, para asegurarle la provisión de granos de soja, colza y trigo por 20 años, a costa de nuestros bienes naturales preciados como el agua y la tierra, produciendo el despoblamiento de nuestra zona rural, un gran negocio para sectores concentrados de la economía y la política provincial, que aspiran a convertirse en pooles de siembra al servicio de la provisión de estos comodities.