Hace 24 años culminaba la Marcha Blanca


Una larga y contundente huelga de 42 días, una marcha enorme que partió desde los cuatro puntos cardinales del país, recorriendo pueblos y ciudades, organizando actos y homenajes, donde la docencia se fue uniendo entre sí y con la comunidad. Todos con un reclamo claro y evidente: una nueva ley de educación nacional para el pueblo argentino, un salario básico unificado y una paritaria nacional para la docencia.

Una verdadera gesta nacional fue saludada por todos los medios porteños, cuando anunciaban esa tarde del 23 de mayo, con verdadero asombro algo que no habían percibido en su construcción paulatina a lo largo de los días y la enorme geografía nacional: “Marcha Blanca inunda Buenos Aires”. Las columnas del Noroeste, del Litoral, de Cuyo, del Centro y de la Patagonia, la Columna Sur, la Nuestra, se iban juntando en las esquinas de Entre Ríos y Rivadavia e iban formando una interminable columna que al llegar a la Plaza de Mayo, se econtró con un gran despliegue represivo que impedía el acceso. Muchos recordamos que ese mismo despliegue vimos en la Marcha de la CGT del 30 de marzo de 1982, cuando todo terminó con represión y la muerte de Rodrigo Flores. El gobierno, en 1988 era democrático, pero la presencia de las fuerzas represivas era la misma y no hubo represión, porque decidimos seguir hasta el Obelisco y no responder a la provocación.

Desde aquél momento fuimos construyendo la unidad y la organización en CTERA, que nos puso a prueba en los terribles años de resistencia al neoliberalismo menemista, en cada rincón del país, con todas las luchas que hubo que dar, para conquistar este nuevo tiempo. La derogación de la Ley Federal y una verdadera nueva ley de Educación Nacional, el Financiamiento de la Educación con fondos nacionales y la Paritaria Nacional docente que nos ha permitido la estabilidad, los traslados y el camino de ir reconquistando paulatinamente la dignidad y una mayor equidad en el salario docente. En 1988 marchábamos junto a Marina Vilte, Osvaldo Requena, Isauro Arancibia y 600 compañeras/os desaparecidas/os. Hos nos siguen acompañando ellos y se han sumado los que ya no están pero estuvieron poniendo todo desde aquéllos días hasta que se nos fueron.
Rendimos homenaje a tres ellos que sentimos representativos de muchos otros. Hoy podemos decir: Daniel Gómez, Pascual Mosca y Alfredo Bravo, la Marcha Blanca, nuestros senderos de lucha y las conquistas del presente y del futuro, son de ustedes.

Consejo Directivo Central,
Fiske Menuco, 22 de mayo de 2012

Luis Giannini, Secretario de Prensa

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