23 de mayo, día del trabajador y la trabajadora de la educación


Marcha Blanca

“Trabajadores de la Educación, el mito del apostolado
se desvaneció, cuando asumimos nuestro trabajo,
como un servicio asalariado, de injusta retribución,
por un contrato donde el Estado,
aunque no quiera admitirlo, hace de juez y de patrón...”
Roberto “Tony” Balmaceda, Himno de lucha de Ctera

La Marcha Blanca de mayo del 88 convirtió a las calles del país en aulas donde las y los docentes enseñaron y aprendieron que para transformar la realidad era fundamental asumirse como parte de la clase trabajadora, que para multiplicar la teoría era necesario reconocerse en la práctica como sujeto de derecho, y que los derechos se defienden colectivamente.

Recorriendo las fotos que dan testimonio de esos días, permiten comprender el carácter masivo y federal de esta marcha, los ponchos rojos del norte, los color arcilla del sur, atravesando las columnas de guadapolvos blancos, bombos legüeros marcando ritmo junto a los redoblantes. Con estos matices, Roberto “Tony” Balmaceda fue hilando versos que hablaban de estos rumbos.

Las imágenes reflejan la intensidad de lo vivido, y permiten reconocer la alegría que desbordó las calles porque esta marcha también era un acto de liberación, era el corte definitivo con los jirones de un pasado de horror que arrasó con la vida de Isauro Arancibia, Eduardo Requena y Marina Vilte, dirigentes fundadores de CTERA y de más de 600 docentes detenidos/as desaparecidos/as, que condenó al exilio a cientos de compañeros como Luis Genga, primer Secretario General de UnTER.

La Marcha Blanca fue un acto educativo masivo porque fue un hecho político que permitió la toma de conciencia de miles de compañeras y compañeros, fue el paso fundamental hacia la construcción de la identidad como trabajadores/as intelectuales. Fue la confirmación que la unidad en la acción es la herramienta fundamental para consolidar la lucha. Desde lo simbólico fue la mayor victoria, desde lo objetivo se conquistó el ámbito paritario como espacio fundamental para la disputa por los derechos laborales y la definición de políticas públicas y pedagógicas.

Hoy como ayer continuamos en defensa de la escuela pública y popular, comprometidos con la tarea de educarnos y educar para construir una sociedad sin exclusión, con justicia social, en la que la solidaridad y la coherencia entre teoría y praxis sea parte de lo cotidiano, como el aire, como la ternura que despliega alas.

Gral. Roca – Fiske Menuco, 23 de mayo de 2016

María Inés Hernández, Secretaria de Prensa, Comunicación y Cultura
Mario Floriani, Secretario General


 

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