En los últimos días se conoció el inicio de la exportación de oro desde el proyecto minero Calcatreu en Río Negro. El anuncio fue presentado como un hecho económico significativo para la provincia. Sin embargo, frente a este escenario creemos necesario abrir una discusión más profunda: ¿Qué modelo de desarrollo se impulsa y qué lugar ocupan las comunidades y el territorio en esa decisión?
Desde nuestra organización sostenemos que el desarrollo no puede medirse únicamente por el volumen exportado ni por indicadores económicos de corto plazo. También debe medirse por su capacidad de generar trabajo con derechos, fortalecer el arraigo, cuidar el agua, preservar los ecosistemas y garantizar condiciones de vida para las generaciones futuras.
Defender el territorio no significa rechazar el debate sobre producción o empleo. Significa discutir de manera democrática y transparente cuáles son las actividades que queremos promover y bajo qué condiciones. Significa preguntarnos quiénes se benefician, qué impactos quedan y cómo se distribuye la riqueza que se genera.
En una provincia atravesada por desigualdades territoriales, creemos que las decisiones estratégicas requieren participación social, acceso a la información y escucha activa de las comunidades.
Seguimos apostando a una Río Negro donde el futuro se construya con más derechos, más participación y más cuidado de los bienes comunes.
Porque el territorio no es una zona de sacrificio.
Porque el desarrollo debe tener como centro la vida.
Seguimos defendiendo el territorio.
Gral. Roca – Fiske Menuco, 17 de junio de 2026.
Consejo Directivo Central – UnTER