En este momento estás viendo 52 años de organización. 52 años de lucha colectiva

52 años de organización. 52 años de lucha colectiva

En tiempos donde se intenta convencer a lxs trabajadores de que la salida es individual, cumplir 52 años como organización sindical no es un dato. Es una definición política.

Porque un sindicato no llega a los 52 años por casualidad. Llega porque, durante más de medio siglo, miles de compañerxs entendieron que ningún derecho fue una concesión y que ninguna conquista se sostuvo sin organización, sin participación y sin lucha.

La historia de UnTER no pertenece a una conducción. Pertenece a lxs trabajadorxs de la educación que, frente a cada gobierno, eligieron ponerse de pie cuando intentaron avanzar sobre sus derechos, sobre la escuela pública y sobre las condiciones de enseñar y aprender.

Fueron quienes llenaron las asambleas cuando había que decidir. Quienes caminaron las rutas, las calles y las plazas cuando hubo que reclamar. Quienes soportaron descuentos, persecuciones y descalificaciones por defender aquello que entendían irrenunciable. Son esas miles de historias anónimas las que hicieron de UnTER una organización viva.

Porque un sindicato no existe para adaptarse al poder de turno. Existe para representar a quienes trabajan, para disputar derechos, para poner límites cuando las políticas de ajuste pretenden descargar el costo sobre las espaldas de las y los trabajadores.

Hoy, cuando desde distintos sectores se intenta desprestigiar a las organizaciones sindicales, promover el individualismo y naturalizar la pérdida de derechos como si fuera inevitable, reafirmamos una convicción construida durante 52 años: sin organización colectiva, los derechos retroceden.

Por eso este aniversario no es una celebración vacía. Es un compromiso renovado.

Con quienes fundaron este sindicato creyendo que la unidad era el camino.

Con quienes sostuvieron cada lucha sin importar el gobierno de turno.

Con quienes entendieron que defender el salario también es defender la educación pública; que discutir condiciones de trabajo también es discutir las condiciones de aprendizaje de nuestras y nuestros estudiantes; que un sindicato fuerte es una garantía para las y los trabajadores, pero también para una sociedad que cree en una escuela pública democrática, inclusiva y de calidad.

Hoy la conducción del sindicato es, ante todo, una responsabilidad asumida colectivamente. No para hablar en nombre de lxs trabajadores, sino para caminar junto a ellos, fortaleciendo la participación, el debate y la democracia sindical.

Porque los derechos se conquistan luchando.

Y solo permanecen cuando existe un pueblo organizado dispuesto a defenderlos.

Que nunca nos falte la organización, la participación y la convicción de seguir luchando juntxs.

Gral. Roca – Fiske Menuco, 29 de junio de 2026.

Consejo Directivo Central – UnTER