Durante más de siete meses la docencia eligió el diálogo, esperó las convocatoria y las solicitó cada vez que fue necesario, sostuvo la voluntad de negociar y apostó a que el gobierno escuchara la realidad que se vive todos los días en las escuelas de Río Negro.
La respuesta del Gobierno fue el silencio.
El paro no es el comienzo del conflicto. Es la consecuencia de la falta de respuestas al conjunto de lxs trabajadorxs de la educación.
27 y 28 de julio ¡PARAMOS!
Mientras el Gobierno sostiene un relato, la docencia enfrenta todos los días el aumento de los alimentos, los alquileres, los servicios y el costo de vida. Ningún ranking paga las cuentas. Ningún discurso llena la heladera.
La docencia rionegrina dice ¡BASTA!
Porque nos sobran motivos para parar, este 27 y 28 de julio hacemos oír nuestra voz en toda la provincia.
27 y 28 paro provincial de 48 horas.
Sumate a las acciones y movilizaciones.
¿Cuánto más tiene que perder la docencia para que el Gobierno escuche?
Rechazamos una propuesta salarial que consolida el deterioro de nuestros ingresos y nos mantiene por debajo del costo real de vivir en Río NegroMientras la canasta básica sigue aumentando, nuestros salarios pierden poder adquisitivo. Y más de la mitad del sueldo continúa pagándose en sumas no remunerativas, afectando nuestro presente y también nuestras futuras jubilaciones.
No vamos a aceptar que ser docente sea sinónimo de pobreza.
El conflicto tiene responsables
La docencia eligió el diálogo. El Gobierno eligió el silencio.
Mientras seguimos esperando respuestas, la Secretaría de Trabajo continúa sin cumplir el rol de mediación que le corresponde para convocar a una negociación real.
Por eso, el Congreso Extraordinario de UnTER resolvió el paro provincial de 48 horas los días 27 y 28 de julio.
¡La decisión para destrabar el conflicto está en manos del Gobierno!
Nos sobran motivos para parar, nos sobran razones para seguir defendiendo la educación pública, el salario y nuestros derechos.
Este 27 y 28 de julio, la docencia rionegrina para y llena las calles.
La formación docente no es un privilegio. Es un derecho
Mientras habla de calidad educativa, el Gobierno les niega a miles de docentes el acceso a instancias de formación permanente, en servicio, gratuitas y de calidad, para seguir construyendo mejores prácticas de enseñanza.
Defender la educación pública también es defender el derecho a la formación permanente.
Cuando se cierra un cargo, no se ahorra. Se ajusta sobre las infancias
El Gobierno eligió responder a la baja natalidad con supresiones de cargos y refuncionalizaciones, generando incertidumbre en las comunidades educativas y poniendo en riesgo el derecho a una educación pública de calidad desde los primeros años.
No aceptamos que se reduzca la inversión pública donde más se necesita construir futuro.
Cada cargo que se defiende es el Derecho de nuestras infancias, que se protege
Trabajar más no puede significar vivir peor
Hoy, miles de docentes sostienen dos cargos, cumplen múltiples funciones o recurren al pluriempleo para intentar llegar a fin de mes. Esa no es una elección: es la consecuencia de una política salarial que empobrece. A eso se suma un salario con más de la mitad de sus ingresos en sumas no remunerativas, que afectan nuestro presente y también nuestras jubilaciones. No vamos a naturalizar que para vivir haya que trabajar cada vez más.
Defender el salario es defender la educación pública y el derecho de las infancias a aprender en escuelas con docentes que puedan vivir de su trabajo.
La escuela secundaria no necesita más ajustes. Necesita más inversión, más diálogo y más presupuesto
Mientras lxs docentes sostienen todos los días la educación pública, el gobierno responde con desfinanciamiento, reformas inconsultas, sobrecarga laboral y el cierre de los espacios de participación.
No aceptamos decisiones que se toman de espaldas a quienes habitan las escuelas y conocen su realidad.
Defender el Nivel Medio también es defender la formación integral en cada aula, taller y laboratorio, garantizando condiciones dignas para enseñar y aprender y una educación pública construida con la voz de sus trabajadorxs.
No luchamos solo por el salario. Luchamos por una Escuela Pública con presupuesto, con derechos y con futuro.
Gobernar sin escuchar a la docencia no es diálogo. Es imposición
El Gobierno avanza con reformas que modifican el trabajo y la formación en los Institutos de Formación Docente sin garantizar la participación que establece la propia normativa.
No vamos a aceptar que las decisiones sobre la Educación Superior se tomen de espaldas a quienes la construyen todos los días.
Por salarios dignos. Por nuestros derechos. Por una Educación Superior construida con la voz de sus docentes.
Atacar la organización sindical también es atacar el derecho a la formación y a la memoria
El Gobierno no solo recorta licencias gremiales indispensables para sostener nuestra Escuela de Formación Pedagógica, Política y Sindical Rodolfo Walsh, sino que además impide la realización de un Congreso Pedagógico pensado para miles de docentes, en un año en el que se cumplen 50 años del último golpe cívico-militar.
¡Formación, memoria, verdad y justicia no se negocian! No son favores del Gobierno, son derechos conquistados que sostendremos en cada escuela y en la calle.
¡Defender la educación pública es defender la democracia y la fuerza de nuestras organizaciones!
¿Cuántas señales más necesita el Gobierno para hacerse cargo?
Escuelas que se caen a pedazos. Baños que no funcionan. Techos que se llueven. Plagas que ponen en riesgo a toda la comunidad educativa. Salarios por debajo del costo de vida. Prestaciones de salud recortadas.
Esto no es un hecho aislado. Es la consecuencia de años de desfinanciamiento y de decisiones políticas que deterioran la educación pública.
No vamos a acostumbrarnos a trabajar en estas condiciones.
El 27 y 28 de julio le damos una respuesta colectiva al ajuste.
¡Porque sobran motivos para parar!
¡Porque la Educación Pública no se abandona: se defiende!
No es desgaste. Es abandono estatal
Parches que duran días, techos que se caen y licencias médicas convertidas en una pesadilla. No es cansancio: es el resultado de la desidia de quienes deben garantizar la educación.
El Gobierno quiere que sostengamos las escuelas con nuestro bolsillo y nuestra salud. Decimos BASTA.
No vamos a naturalizar trabajar enfermos ni en escuelas que no son seguras.
Exigimos condiciones dignas para enseñar y aprender. ¡El Estado es responsable!
Nos sobran motivos para parar.
La propaganda no tapa la realidad
Mientras el Gobierno muestra obras y habla de mantenimiento, en toda la provincia las comunidades educativas siguen denunciando escuelas con graves problemas edilicios, reclamos históricos sin resolver y condiciones que ponen en riesgo el derecho a enseñar y aprender.
A esto se suman auditorías médicas que vulneran el derecho a la salud de las y los trabajadores de la educación, convirtiendo una licencia por enfermedad en un nuevo obstáculo.La educación pública no necesita anuncios. Necesita respuestas, inversión y decisiones políticas que lleguen a tiempo.
Reapertura de paritaria ya.Escuelas en condiciones.Respeto por el Derecho a la Salud de la docencia.
Una escuela segura no puede depender de la suerte
Paramos por la educación pública. Porque las comunidades educativas necesitan soluciones reales y definitivas, no parches improvisados. Exigimos que las obras y reparaciones se realicen de manera seria y responsable, garantizando condiciones dignas de salud y seguridad. La educación pública necesita inversión y respuestas concretas, no promesas.
Porque sin escuelas seguras no hay educación pública de calidad.
No puede haber docentes que, después de toda una vida de trabajo, tengan que esperar sin respuestas para acceder a su jubilación
Quienes iniciaron su trámite jubilatorio merecen certezas, no demoras ni incertidumbre.
Exigimos al Gobierno provincial una solución urgente para todas las jubilaciones pendientes. Garantizar el acceso a la jubilación en tiempo y forma es respetar los derechos de quienes sostuvieron durante años la Educación Pública.
La defensa de los Derechos no termina al jubilarse. Por eso este 27 y 28 de julio lxs jubiladxs también paramos.
Si el IPROSS lo sostenemos lxs trabajadorxs, ¿por qué decide el Gobierno?
Ese es el verdadero conflicto.Mientras miles de trabajadorxs hacemos los aportes todos los meses, las decisiones sobre nuestra salud se toman sin nuestra participación.
No queremos una obra social administrada para ajustar. Queremos un IPROSS democrático, transparente y gobernado con participación de quienes lo financian.
Porque cuando se pone en riesgo el derecho a la salud, también hay motivos para luchar.
Por el salario. Por la educación pública. Por un IPROSS de lxs trabajadorxs.