Este jueves 23, vinimos a Comallo a presentar nuestros reclamos y a hacer escuchar la voz de la docencia rionegrina. Pero el gobernador, que tenía compromisos asumidos con la comunidad, estuvo ausente y ni siquiera avisó.
Nos preguntamos, con un poco de ironía: ¿también se le descontará el día por faltar a sus obligaciones? Mientras tanto, la docencia sigue presente, recorriendo la provincia y defendiendo la escuela pública.
No vamos a dejar de insistir. No vamos a dejar de reclamar. Queremos que se escuche a las y los trabajadores de la educación y que la escuela pública ocupe, de una vez por todas, el lugar que merece en la agenda política de esta provincia.