En este momento estás viendo No es arraigo si no hay derechos. No es educación situada si no hay participación

No es arraigo si no hay derechos. No es educación situada si no hay participación

La Legislatura de Río Negro aprobó, en primera vuelta, modificaciones al Estatuto Docente bajo el argumento de fortalecer el arraigo y reconocer la formación realizada en territorio provincial.

Pero una pregunta sigue abierta:
¿Se fortalece la Educación Pública modificando las condiciones de acceso al trabajo docente sin debatir con quienes sostienen todos los días las escuelas?
Porque el problema de fondo nunca fue si lxs docentes conocen o no el territorio.
Toda práctica docente es situada.

Educar implica leer contextos, construir comunidad, comprender realidades sociales, culturales y económicas diversas. Reducir esa tarea a un puntaje por lugar de formación o domicilio no solo simplifica el trabajo docente: desconoce la complejidad de enseñar.

Nos preocupa que una modificación del Estatuto Docente avance sin instancias reales de discusión con la representación sindical y sin abrir un debate pedagógico profundo con quienes conocen el sistema desde adentro.

Porque si de verdad queremos discutir el futuro de la educación rionegrina, hay preguntas que todavía esperan respuesta:
¿Por qué motivos lxs docentes de Río Negro demandamos más y más cargos?
¿Dónde están los estudios que muestran que el problema del sistema educativo es que llegan docentes de otras provincias?
¿Por qué la prioridad legislativa es modificar puntajes y no discutir condiciones laborales, salarios, infraestructura y formación continua?
¿Qué lugar ocupó la Comisión de Títulos para analizar necesidades reales del sistema?
¿Por qué no se convocó a quienes representan colectivamente a lxs trabajadorxs de la educación?

Hablar de arraigo no puede ser solamente decidir quién suma puntos.

El arraigo también se construye con salarios que permitan vivir sin sobreexplotarse, con formación permanente gratuita y de calidad, con condiciones edilicias dignas, con estabilidad laboral, con políticas que permitan que quienes estudian y quienes vuelven a la provincia encuentren oportunidades reales.
Porque también son rionegrinxs quienes se forman afuera y regresan.

Y porque defender la educación pública no puede transformarse en una competencia entre trabajadorxs.
Si el objetivo es fortalecer la escuela pública rionegrina, entonces la discusión tiene que ser más amplia:

¿Cómo construimos una provincia con igualdad de oportunidades?
¿Qué condiciones hacen que lxs docentes quieran quedarse, formarse y construir comunidad?
¿Qué políticas garantizan que enseñar siga siendo una tarea elegida y sostenida?

La Educación Pública se fortalece con participación, planificación y derechos.
No desplazando del debate a quienes la construyen todos los días.

General Roca – Fiske Menuco, 15 de junio de 2026

Consejo Directivo Central – UnTER