Desde UnTER rechazamos la aprobación de las modificaciones a la Ley de Glaciares, una decisión que implica un grave retroceso en la protección del agua y habilita el avance de intereses extractivistas sobre bienes naturales estratégicos.
La defensa de los glaciares es la defensa de la vida, del territorio y de la soberanía ambiental.
Denunciamos con extrema preocupación el accionar represivo del gobierno nacional frente a las movilizaciones populares que defienden los bienes comunes, los derechos sociales y las libertades democráticas. El despliegue de fuerzas de seguridad, la persecución y la criminalización de la protesta social constituyen prácticas incompatibles con un sistema democrático. Pretenden disciplinar al pueblo mediante el miedo, silenciar las voces que resisten y garantizar la imposición de un modelo de saqueo y exclusión.
Defender el agua, el territorio y los derechos no es delito. Es un derecho constitucional y una responsabilidad social.
Mientras tanto, continúa el tratamiento de una reforma que profundiza la precarización laboral y el recorte de derechos. No son hechos aislados: responden a un mismo proyecto político que avanza sobre conquistas históricas de la clase trabajadora.
Como trabajadoras y trabajadores de la educación pública, reafirmamos nuestro compromiso con la defensa del ambiente, los derechos laborales y las libertades democráticas.
Convocamos a la docencia y a la comunidad a mantenerse en estado de alerta, organización y movilización.
Defender los glaciares es defender el agua.
Protestar es un derecho.
Nuestros derechos no se negocian.
¡Organización y lucha!
Ilustración: @lluviadibuja
General Roca – Fiske, 27 de febrero de 2026.
Melisa Verbeke, Secretaria de Prensa, Comunicación y Cultura
Gabriela Aguilar, Secretaria Gremial y de Organización
Mauricio Ovadilla, Secretario Adjunto
Laura Ortiz López, Secretaria General