Este 29 y 30 de junio UnTER cumple 52 años en un contexto donde otra vez se intenta instalar que los problemas de la educación se resuelven con menos escucha, menos inversión y más exigencias sobre quienes todos los días sostienen las escuelas. Pero quienes habitamos la escuela sabemos otra cosa.
Sabemos que no hay calidad educativa sin condiciones dignas de enseñar y aprender. Que no hay transformación posible cuando se desconoce el trabajo docente. Que no hay normalidad cuando se naturaliza el deterioro, la sobrecarga o el abandono. Por eso, este aniversario no encuentra a nuestro sindicato mirando desde afuera. Nos encuentra donde siempre estuvimos: recorriendo escuelas, escuchando a las comunidades educativas, acompañando conflictos, construyendo propuestas y organizando respuestas colectivas frente a decisiones que buscan debilitar derechos conquistados. Porque la escuela pública no se sostiene desde los discursos. Se sostiene con presencia, con trabajo, con participación y con organización.
Cada derecho que hoy existe tuvo detrás docentes que se encontraron, debatieron y decidieron construir el camino colectivo. Esa historia no quedó atrás: sigue viva cada vez que una escuela se organiza, cada vez que una comunidad reclama, cada vez que unx compañerx decide movilizarse.
Este nuevo aniversario de nuestra organización renueva el compromiso, con quienes enseñan, con quienes aprenden, con una educación pública que garantice derechos, con la convicción de que las transformaciones reales nunca llegan en soledad.
Seguimos construyendo sindicato.
Seguimos construyendo escuela pública.
Seguimos luchando por el futuro.
Porque el silencio nunca construyó caminos hacia las conquistas colectivas. Solo la organización y la lucha vencen al tiempo.
La fuerza de la docencia organizada, en las escuelas y en las calles.
General Roca – Fiske Menuco, 30 de junio de 2026.
Consejo Directivo Central – UnTER