Desde la Secretaría de Salud expresamos nuestra preocupación y denunciamos la falta de medidas preventivas adoptadas por los Consejos Escolares de las regiones Sur, Andina y Andina Sur frente a las nevadas y las condiciones climáticas adversas que afectan a las localidades.
En la Línea Sur, lxs Secretarixs Generales de las seccionales, junto con la Delegada de Salud de la Zona, realizaron presentaciones formales y mantuvieron comunicaciones telefónicas con las autoridades del Consejo Escolar solicitando preventivamente la suspensión de las actividades escolares, priorizando el resguardo de estudiantes, docentes, personal de apoyo y familias.
Sin embargo, estos pedidos no fueron atendidos y se decidió sostener el dictado de clases, aún cuando existen sectores con serias dificultades de transitabilidad, rutas y caminos afectados y condiciones climáticas que comprometen la circulación segura. La misma situación se repitió en la Zona Andina y Andina Sur.
Esta decisión desconoce la realidad cotidiana de las comunidades educativas y sus consecuencias eran previsibles: una asistencia reducida, no por falta de compromiso de las familias o de lxs trabajadorxs de la educación, sino porque muchas personas no pueden trasladarse en condiciones seguras. Quienes logran llegar a las escuelas deben hacerlo, en muchos casos, atravesando calles y caminos cubiertos de nieve y hielo, exponiéndose a caídas y otros riesgos que podrían evitarse mediante decisiones oportunas.
La escuela pública forma parte de un territorio y no puede pensarse de espaldas a la realidad que viven sus comunidades. El derecho a la educación también requiere condiciones seguras para poder ejercerse. Sostener la apertura de los establecimientos sin garantizar condiciones adecuadas de acceso y permanencia implica exponer innecesariamente a estudiantes, docentes, personal de apoyo y familias.
Las decisiones preventivas deben adoptarse antes, no después. Ese es el sentido de la prevención y esa es una responsabilidad indelegable del Estado.
No se puede conducir el sistema educativo desde un escritorio, desconociendo las particularidades de cada región. Quienes habitan, trabajan y transitan estos territorios conocen las dificultades que generan las nevadas, el hielo, las bajas temperaturas y el estado de las rutas y caminos rurales. Por eso, las voces de las comunidades educativas deben ser escuchadas y consideradas al momento de tomar decisiones.
Desde UnTER reiteramos el llamado a las autoridades educativas para que asuman la responsabilidad que les corresponde y adopten medidas preventivas acordes a la realidad de cada localidad, priorizando siempre el cuidado de la vida, la salud y la integridad de toda la comunidad educativa.
Cuidar a nuestras comunidades educativas también es una decisión política y una obligación del Estado.
Gral. Roca – Fiske Menuco, 30 de julio de 2026.
Consejo Directivo Central, UnTER