Nos quieren convencer de que la solución es tener la “libertad” de elegir.
Pero hay una pregunta que no podemos esquivar: ¿cuánto nos descuentan hoy de nuestros salarios para sostener IPROSS y cuánto tendríamos que pagar si tuviéramos que contratar una prepaga?
Los números hablan por sí solos.
Una prepaga puede costar desde $110.000 hasta $280.000 por persona en planes básicos, y superar el millón de pesos en planes familiares o de mayor cobertura.
Mientras tanto, cada mes lxs trabajadorxs aportamos a IPROSS desde nuestros salarios.
Entonces, ¿qué hacemos con esos aportes?
¿Los usamos para fortalecer una obra social solidaria, mejorar las prestaciones, garantizar medicamentos y atención en toda la provincia y recuperar su administración?
¿O dejamos que esos recursos terminen alimentando un sistema donde la cobertura depende de cuánto podés pagar?
No necesitamos vaciar IPROSS. Necesitamos fortalecerlo.
Necesitamos recuperar su administración y el control de lxs trabajadorxs sobre nuestros aportes.
¿Te imaginás con tu aporte optar por una prepaga?
¿Realmente es libre elección?
La salud no es un negocio.
IPROSS es de lxs trabajadorxs. ¡NO AL VACIAMIENTO!
Viedma, 22 de septiembre de 2026
Consejo Directivo Central – UnTER