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Se denomina Cro. Maestro Carlos Zapata a la Casa del/a Docente de Bariloche

Con profunda emoción, el CDC de UnTER informa que la Casa del/a Docente de Bariloche se denomina desde diciembre de 2025 “Compañero Maestro Carlos Zapata”, en homenaje a su lucha en defensa de la educación pública, las escuelas rurales y los derechos de las comunidades originarias. Sus estudiantes de la escuela rural de Las Bayas, a pocos km de Bariloche, lo recuerdan por su calidez y compromiso como educador. Por ello fue secuestrado en 1978 y su nombre integra la dolorosa lista de más de 600 docentes detenidxs desaparecidxs.

Carlos Zapata se desempeñó como maestro en la escuela rural del Paraje Las Bayas. Oriundo de un paraje cercano a Las Lajas, Neuquén. Estudió para sacerdote en Fortín Mercedes, pero su vocación fue la de maestro rural. Trabajó en escuelas de la Pampa del Malleo, Atrauco y Junín de los Andes, en Neuquén. Defendió a las comunidades paisanas rurales de la prepotencia de los estancieros de la zona. Por esa razón tuvo que irse, sin dejar de ser maestro, a Las Bayas. Allí pidió por la legalización de 23 hectáreas para la escuela que eran de la estancia “Las Bayas”. Después, se trasladó a una escuela de El Sosneado, cerca de Malargüe, provincia de Mendoza. Fue secuestrado a los 32 años, el 6 de marzo de 1978 por Gendarmería, junto a su esposa Mabel, que fue luego liberada. En ese momento también lo acompañaban sus hijxs pequeñxs y su suegro, que fueron abandonadxs a su suerte en medio de la ruta.

La causa por su secuestro y desaparición fue parte del Juicio en el Tribunal Federal N°2 de Mendoza, cuya sentencia incluyó una nueva condena al genocida Luciano Benjamín Menendez por los delitos de desaparición forzada de personas agravada, privaciones abusivas de la libertad y tormentos agravados. En el tratamiento particular del caso de Carlos Zapata y su compañera, se logró probar la colaboración con el Ejército de las policías provinciales de Neuquén y Río Negro en la persecución de militantes, similar a lo sucedido con el compañero Carlos Surraco en Jacobacci.

Durante muchos años, su nombre no formó parte de la historia de nuestra provincia, hasta que uno de sus estudiantes lo escribió en la Plaza de los Pañuelos de Bariloche y el diario lo publicó con el epígrafe “maestro rural”. Así, desde UnTER se comenzó a investigar en el marco de la tarea que se fue dando durante años para reconstruir las biografías de compañerxs detenidxs desaparecidxs de Río Negro y Neuquén, que se encuentra a disposición de todxs en la sección Memoria-Verdad y Justicia del sitio web de la UnTER.

La imposición del nombre en un espacio destinado a docentes en pleno centro de Bariloche implica la reivindicación de su lucha y la persistencia de la memoria que nos trae al presente su compromiso con la educación rural, que hoy está en riesgo y debemos defender. Como así también fortalecer la lucha contra el negacionismo que quiere imponer el gobierno de Javier Milei y Victoria Villarruel. En tiempos complejos, seguiremos en las calles y en las aulas replicando la lucha por Memoria, Verdad y Justicia, exigiendo juicio, castigo y cárcel común para los genocidas y sus cómplices civiles y eclesiásticos. ¡Son 30.400! La lucha continúa.

General Roca- Fiske Menuco, 9 de diciembre de 2025.

María Inés Hernández, Secretaria de Derechos Humanos, Género e Igualdad de Oportunidades
Pablo Holzmann, Secretario de Prensa, Comunicación y Cultura
María de los Ángeles Castañeda, Secretaria Gremial y de Organización
Gustavo Cifuentes, Secretario Adjunto
Silvana Inostroza, Secretaria General

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