Desde el Consejo Directivo Central de UnTER expresamos nuestra profunda preocupación ante la posible supresión de cargos en los distintos niveles y modalidades del sistema educativo, bajo el argumento de la baja matrícula, así como por la generalización de creaciones de cargos a término como respuesta parcial y precaria a las necesidades reales de las instituciones.
Reconocemos que en determinados contextos y territorios se registra una disminución de la matrícula, realidad que no negamos. Sin embargo, advertimos con claridad que este dato, tomado de manera aislada, no puede ni debe ser utilizado como justificación para avanzar en el cierre o la supresión de cargos.
Desde hace años, en todos los niveles y modalidades, venimos sosteniendo que el sistema educativo funciona con equipos de trabajo que no alcanzan para acompañar las trayectorias, frente a realidades cada vez más complejas de infancias y adolescencias que demandan mayor presencia adulta, acompañamiento pedagógico y abordajes integrales.
La supresión de cargos y su reemplazo por creaciones a término profundizan la precarización laboral y generan consecuencias directas en las comunidades educativas: inestabilidad para las y los trabajadores, discontinuidad pedagógica, debilitamiento de los equipos institucionales y un deterioro sostenido de las condiciones de enseñanza y aprendizaje. Las creaciones temporales no resuelven las necesidades estructurales del sistema y trasladan la incertidumbre tanto a docentes como a estudiantes.
En el Nivel Inicial, esta situación adquiere una gravedad particular. La educación de las primeras infancias no puede ser pensada desde una lógica meramente cuantitativa ni administrativa. Desde la pedagogía del cuidado, sostenemos que acompañar las trayectorias educativas implica garantizar tiempos, miradas, escucha, contención y vínculos, condiciones que solo son posibles con cargos estables, suficientes y equipos fortalecidos. Menos cargos o cargos precarios no significan mejor organización: significan sobrecarga laboral y retrocesos en derechos.
Estas problemáticas no se limitan al Nivel Inicial. En la Educación Primaria, Secundaria, en las modalidades y en los equipos de apoyo, la reducción o inestabilidad de cargos impacta de manera directa en el acompañamiento de trayectorias escolares, en la atención a la diversidad, en la inclusión educativa y en el sostenimiento cotidiano de las instituciones.
Advertimos que las políticas de ajuste no pueden recaer sobre el sistema educativo ni sobre el trabajo docente. El cierre de cargos, su supresión encubierta o la proliferación de cargos a término no resuelven los problemas estructurales del sistema; por el contrario, los profundizan. Ajustar en educación es ajustar sobre las infancias, las adolescencias y sobre quienes garantizan diariamente el derecho social a la educación.
Desde la UnTER reafirmamos que la planificación educativa debe construirse con una mirada integral, pedagógica y situada, contemplando no solo los números de matrícula, sino las condiciones reales en las que se desarrollan las prácticas educativas. Exigimos que no se avance en el cierre de cargos se discutan en los ámbitos correspondientes, con participación real de las y los trabajadores de la educación.
Defender los cargos en todos los niveles y modalidades es defender la educación pública, el trabajo docente y el derecho de niñas, niños y adolescentes a una educación que cuide, acompañe y garantice igualdad de oportunidades. Desde la UnTER ratificamos nuestro compromiso con esa defensa colectiva.
Gral. Roca – Fiske Menuco, 03 de febrero de 2026.
Melisa Verbeke, Secretaria de Prensa, Comunicación y Cultura
Gabriela Aguilar, Secretaria Gremial y de Organización
Mauricio Ovadilla, Secretario Adjunto
Laura Ortiz López, Secretaria General