Desde UnTER denunciamos la falta de provisión de pan en establecimientos educativos de Viedma y expresamos nuestro acompañamiento a las comunidades educativas que, frente a esta situación, se han organizado para garantizar un alimento que debería estar asegurado por el Estado.
Valoramos la organización y la solidaridad de estudiantes, docentes y comunidades educativas, pero no podemos naturalizar que sean ellas quienes deban resolver las consecuencias del incumplimiento del Ministerio de Educación.
Es responsabilidad del Estado garantizar la alimentación de las y los estudiantes. Para ello, el Ministerio debe regularizar de manera inmediata las deudas con los prestadores, garantizar el pago en tiempo y forma y asegurar la continuidad de la provisión de pan en todas las escuelas de Viedma, en todos los niveles educativos.
No es aceptable que las comunidades educativas tengan que organizarse para cubrir necesidades básicas que deben estar contempladas en el presupuesto educativo.
Porque cuando el Estado ajusta y desatiende sus obligaciones, las consecuencias recaen directamente sobre las y los estudiantes y sobre quienes sostienen cotidianamente la escuela pública.
Desde UnTER exigimos respuestas concretas y urgentes. La alimentación escolar no es un privilegio ni puede depender de la solidaridad: es un derecho.
El Estado debe hacerse cargo.
No queremos ajuste ni abandono: queremos presupuesto, alimentos y derechos garantizados.
¡El ajuste no lo pueden pagar lxs estudiantes!