Frente a la desprolijidad administrativa y la inoperancia de la Unidad de Gestión, que dejó a compañeras y compañeros de la Seccional Jacobacci sin percibir sus haberes en tiempo y forma, la respuesta fue inmediata: unidad, reclamo y presencia sindical.
Gracias a la intervención sostenida de la Seccional Jacobacci y el acompañamiento permanente de UnTER Central, se realizaron las gestiones y exigencias correspondientes ante los organismos responsables, logrando que las y los compañeros ya hayan percibido sus salarios.
Este hecho vuelve a dejar en evidencia que cuando el Estado falla, la organización gremial responde, defendiendo derechos y garantizando que no sea la docencia quien pague las consecuencias de la ineficiencia gubernamental.
Seguimos alertas y en estado de seguimiento permanente, porque el salario no se toca, no se posterga y no se negocia. La organización vence al abandono.