En este momento estás viendo No es un problema de recursos, es un problema de prioridades

No es un problema de recursos, es un problema de prioridades

Frente a las declaraciones del gobernador Alberto Weretilneck en relación a la próxima paritaria docente, desde el Consejo Directivo Central de UnTER consideramos imprescindible dejar en claro que el debate salarial no puede reducirse a una operación contable ni a una excusa permanente basada en la supuesta falta de recursos.
El gobernador sostiene que no se debe discutir inflación sino ingresos de la provincia. Sin embargo, omite deliberadamente discutir los ingresos de las y los trabajadores, que en el caso de la docencia no han tenido variación alguna desde hace cuatro meses, mientras la inflación siguió avanzando y licuando el salario.
Hablar solo de los ingresos del Estado y no de los ingresos de quienes sostienen el sistema educativo es una definición política clara: ajustar sobre los salarios para garantizar “normalidad” administrativa, trasladando el peso del ajuste a las espaldas de las y los trabajadores.
Los recursos existen. La provincia sigue funcionando, paga salarios, transfiere fondos, sostiene estructuras, garantiza servicios y destina sumas millonarias a campañas de prensa y redes sociales. El verdadero debate es cómo se distribuyen esos recursos y quiénes pagan el costo de una política económica que el propio Gobierno reconoce como recesiva. En ese esquema, el Ejecutivo elige que la variable de ajuste sean los salarios estatales.
Si el gobernador afirma que su función es garantizar educación, salud y seguridad, entonces resulta contradictorio negar una recomposición salarial a quienes hacen posible esos derechos todos los días. No hay educación pública de calidad con salarios congelados, deteriorados y por debajo de la inflación.
Decir que discutir salarios en función de la inflación “funde a la provincia” es desconocer una verdad básica: la inflación funde primero a los trabajadores. Son las y los docentes quienes llegan al día 15 sin poder cubrir necesidades básicas, sostienen escuelas abiertas en condiciones cada vez más difíciles, necesitan cada vez trabajar más horas y ven degradarse su salario mes a mes sin respuesta del Estado.
Además, es responsabilidad indelegable del Gobierno provincial definir de dónde obtener los recursos para una recomposición salarial, no de los trabajadores resignar derechos.
Administrar una provincia implica tomar decisiones políticas, no trasladar el problema a quienes viven de un salario.
En la paritaria del 22 de enero no vamos a aceptar un debate condicionado por el ajuste ni por el relato de la escasez. Si el Gobierno quiere discutir ingresos, discutamos también los ingresos docentes, congelados desde hace meses, y la necesidad urgente de una recomposición que recupere lo perdido.
Porque cuando el salario se ajusta y los precios no paran, lo que se está recortando no es un número: es la vida cotidiana de miles de familias.

No es matemática pura.
Es una decisión política.
Recomposición salarial ya.

Viedma, 21 de enero de 2026.

Melisa Verbeke, Secretaria de Prensa, Comunicación y Cultura
Gabriela Aguilar, Secretaria Gremial y de Organización
Mauricio Ovadilla, Secretario Adjunto
Laura Ortiz López, Secretaria General