A 20 años de la sanción de la Ley Nacional N° 26.150, la cúal garantiza el derecho de todxs lxs estudiantes a recibir Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos, su implementación ha sido y es objeto de cuestionamientos y depende en gran medida del compromiso docente frente a la falta de recursos estatales.
Hoy, la defensa de la ESI y los valores que transmitimos en las escuelas no pueden aislarse de la profunda crisis social y económica que vivimos lxs trabajadorxs de la educación y las familias trabajadoras. La brutalidad de los femicidios, la reacción patriarcal, el debate sobre leyes reaccionarias y el ataque a la ESI no son hechos aislados, sino expresiones de un orden social que no garantiza derechos, sino que intenta recortarlos cada vez más.
Estas situaciones, irrumpen en las aulas, en las escuelas porque las infancias y adolescencias nos relatan sus propias realidades, la de sus madres trabajadoras, y sus familias, brutalmente dañadas en este contexto.
En tiempos donde prima el sálvese quien pueda, quieren que la docencia enseñe a adaptarse a un mundo injusto y desigual. Ante ello, lxs docentes respondemos con organización y pedagogía crítica.
Pensar el “Ni Una Menos”, es un compromiso profundo con las luchas contra la violencia por razones de Género. Desde nuestro sindicato asumimos la responsabilidad política y pedagógica de acercar herramientas didácticas porque entendemos que la escuela pública es el territorio para sembrar la igualdad, el respeto y el cuidado mutuo. La violencia de género no nace de la nada; se alimenta de estereotipos, mandatos y desigualdades que se instalan desde la infancia. Por eso, llevar esta fecha al debate escolar no es solo un acto de memoria, sino una urgencia del presente para proteger a las infancias y adolescencias que habitan nuestras aulas. Como trabajadorxs de la educación, no podemos ser indiferentes ante las realidades que atraviesan nuestrxs estudiantes.
En este marco la ESI se plantea como nuestra herramienta pedagógica más poderosa y como un derecho humano inalienable. Defender la ESI en las aulas es, en esencia, defender la vida y la libertad de decidir. Es a través de sus ejes (reconocimiento de la perspectiva de género, respeto a la diversidad, la valoración de la afectividad y el cuidado del cuerpo) que brindamos a las infancias y adolescencias las palabras y los recursos para identificar violencias, desnaturalizar conductas machistas y construir vínculos sanos.
Garantizar la ESI es una obligación legal. Con esta propuesta, el sindicato busca acompañar el trabajo diario de cada docente, aportando herramientas concretas para que las aulas sigan siendo espacios seguros, críticos y democráticos. Porque para decir con fuerza “Ni Una Menos”, también debemos educar en el “Ni Una Menos”
Propuestas pedagógicas
Consejo Directivo Central, UnTER