Desde la docencia organizada del nivel medio manifestamos nuestro rechazo a la denominada “Transformación de la Escuela Secundaria” y a la “Red de Secundarias Innovadoras”, por tratarse de una reforma que avanza sin debate real, sin financiamiento y con serias implicancias pedagógicas y laborales.
Denunciamos que estas iniciativas introducen lógicas de mercado en la escuela pública, debilitan la formación integral, fragmentan la carrera docente y ponen en riesgo cargos y estabilidad laboral. Asimismo, advertimos sobre la pretensión de instalar sistemas de evaluación automatizados, reafirmando que la evaluación es un acto pedagógico humano que no puede ser reemplazado por algoritmos.
La educación pública no se ajusta ni se mercantiliza. Sin participación sindical, financiamiento ni garantías laborales, no hay reforma posible.